Cómo sellar ventanas correderas: guía paso a paso

Cuando una ventana corredera deja pasar aire, agua o ruido hay que identificar primero qué punto está fallando. No es lo mismo un burlete desgastado que una junta perimetral rota o un carril con holgura. Cada problema tiene su solución y su producto. Esta guía va punto por punto para que puedas resolver el problema sin perder tiempo ni dinero en lo que no toca.

En Glosojor llevamos más de 40 años fabricando e instalando ventanas correderas de PVC en Zaragoza y Aragón. Lo que explicamos aquí es lo que revisamos nosotros mismos cuando una corredera falla.

Los tres puntos de sellado de una ventana corredera

Antes de comprar nada conviene saber exactamente qué está fallando. Las ventanas correderas tienen tres zonas de sellado con causas y soluciones completamente distintas:

01
Junta perimetral (marco con pared)
La silicona exterior entre el perfil y la pared. Se deteriora por exposición solar y movimientos de la estructura. Cuando falla, entra aire frío y agua aunque la ventana esté bien cerrada.
Síntoma: corriente en el perímetro del marco, manchas de humedad en la pared junto a la ventana.
02
Juntas entre hojas (encuentro de las dos hojas)
El burlete de cepillo o felpa que sella el contacto entre las dos hojas deslizantes. Es el punto estructuralmente más débil de cualquier corredera porque no trabaja a compresión como en una abatible.
Síntoma: corriente de aire en el centro de la ventana, ruido que entra por la línea de encuentro de las hojas.
03
Carril inferior (riel de deslizamiento)
La junta entre el perfil inferior y el suelo o pared. En fachadas expuestas al viento y la lluvia es el punto por donde más agua entra. Tiene orificios de desagüe que no deben taparse.
Síntoma: agua en el riel tras lluvia con viento, humedad en el suelo junto a la ventana.

Cómo sellar la junta perimetral exterior: paso a paso

Es el sellado más habitual y el que más se deteriora con el tiempo. La silicona envejece por la radiación solar, pierde elasticidad y se agrieta. En fachadas orientadas al sur u oeste en Aragón, donde la exposición solar es alta, puede necesitar renovación cada 8-12 años.

Qué necesitas

  • Silicona neutra para PVC (no acética)
  • Pistola de calafateo
  • Espátula o cuchillo de masilla
  • Cinta de pintor
  • Disolvente o alcohol isopropílico para limpiar

El proceso

  1. Rasca la silicona vieja con espátula hasta retirarla completamente. No apliques encima de la antigua: la nueva no adhiere bien sobre silicona degradada.
  2. Limpia la zona con disolvente o alcohol. La superficie tiene que estar seca, limpia y sin grasa.
  3. Coloca cinta de pintor en ambos lados de la junta para conseguir líneas limpias.
  4. Aplica un cordón continuo de silicona neutra a lo largo de toda la junta. Mantén la pistola en movimiento constante para que el grosor sea uniforme.
  5. Alisa el cordón con el dedo húmedo o una espátula de plástico. Presiona para que la silicona penetre en la junta.
  6. Retira la cinta de pintor antes de que la silicona empiece a secar.

Temperatura mínima de aplicación: 10°C. No aplicar con lluvia ni con la superficie húmeda. En Zaragoza evita las horas centrales del verano: el calor excesivo acelera el secado antes de que la silicona haya penetrado bien en la junta.

Importante: usa siempre silicona neutra para ventanas de PVC. La silicona acética (la más barata en ferreterías, huele a vinagre al aplicarla) libera ácido acético que puede deteriorar el perfil con el tiempo. Busca en el envase «neutra» o «sin ácido acético». Las marcas tipo Soudal, Quilosa o Ottoseal tienen referencias específicas para PVC.

Cómo cambiar el burlete de cepillo en la junta entre hojas

El burlete de cepillo o felpa es el específico de las ventanas correderas. A diferencia de los burletes de goma o espuma que funcionan bien en abatibles, aquí necesitas uno que permita el deslizamiento de la hoja sin fricción excesiva. Si pones goma donde va cepillo, la ventana no deslizará bien o aplastará el burlete en pocas semanas.

sellar ventanas correderas burlete cepillo junta

Cómo sustituirlo

  1. Saca la hoja de la guía: levántala hacia arriba y tírala hacia ti. La hoja interior se saca primero.
  2. Localiza el carril donde va alojado el cepillo. Suele estar en el canto lateral de la hoja o en el montante central del marco.
  3. Retira el cepillo viejo tirando por uno de los extremos. Sale deslizando por el carril.
  4. Introduce el nuevo por el mismo carril poco a poco, sin forzar. Compra el mismo ancho que el original: los hay de 4, 6, 7 y 9 mm según el perfil.
  5. Corta el sobrante al ras con un cúter.
  6. Vuelve a colocar la hoja y comprueba que desliza sin resistencia y que el cierre queda hermético.

Un burlete de cepillo de calidad dura entre 5 y 10 años con uso normal. Si el tuyo lleva más tiempo o está aplastado y ya no recupera la forma, es el momento de cambiarlo. Es la pieza que más rápido se desgasta en cualquier corredera y también la más fácil de sustituir.

Sellar el carril inferior: el punto crítico con lluvia y viento

El riel inferior es el punto por donde más agua entra en fachadas expuestas. En Zaragoza, con el cierzo empujando la lluvia horizontalmente contra las fachadas, este punto falla con más frecuencia que en otras zonas. El sellado aquí tiene una particularidad importante: el perfil inferior tiene pequeños orificios de desagüe que no deben taparse con silicona. Si los tapas, el agua que entra en el carril no tiene por dónde salir y el problema empeora.

El sellado va en la junta entre el perfil inferior y el suelo o la pared, no sobre los orificios. Aplica un cordón fino de silicona neutra solo en esa junta perimetral. Si el agua sigue entrando tras el sellado, el problema puede estar en que el perfil tiene poca altura de labio y no retiene el agua impulsada por el viento. En ese caso el sellado no resuelve el problema de fondo.

¿Tu corredera sigue dejando pasar aire o agua después de sellarla? Puede que el problema sea la ventana, no el sellado. En Glosojor revisamos tu caso sin compromiso.

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Cuándo el sellado ya no es suficiente

Sellar resuelve fugas puntuales en ventanas en buen estado. Pero hay situaciones donde el problema es estructural y ningún sellado lo compensa:

Señales de que hay que pensar en cambio, no en sellado
La ventana tiene más de 20-25 años y los problemas reaparecen cada temporada aunque hayas sellado el año anterior.
🔧
El carril está deformado o el perfil tiene holgura visible. Ningún sellado compensa un marco que ya no encuadra bien.
💧
El vidrio tiene condensación entre las dos láminas. Eso no es un problema de sellado exterior: el vidrio hermético ha fallado y hay que cambiar el acristalamiento.
❄️
El marco de aluminio condensa por dentro. Si tienes aluminio sin rotura de puente térmico, el frío pasa directamente a través del metal. El sellado no resuelve ese problema.
🌬️
Entra aire aunque hayas cambiado burletes y sellado el perímetro. El sistema de cierre de la corredera ya no ejerce suficiente presión. En ese punto, el rendimiento de la ventana está agotado.

Si reconoces alguna de estas situaciones, el siguiente paso es valorar el cambio. Una corredera de PVC nueva con perfil multicámara y doble acristalamiento con argón aísla entre 3 y 4 veces más que una corredera de aluminio sin RPT de los años 90, sin necesidad de mantenimiento anual. Más sobre cuándo conviene cambiar en esta guía sobre señales de ventanas agotadas.

Preguntas frecuentes

¿Qué silicona usar para sellar ventanas correderas de PVC? +

Silicona neutra, siempre. La silicona acética (la más común y barata) libera ácido acético al curar, lo que puede deteriorar el perfil de PVC con el tiempo. En el envase busca «neutra», «neutral» o «sin ácido acético». Marcas como Soudal, Quilosa o Ottoseal tienen referencias específicas para PVC a buen precio.

¿Puedo sellar la junta entre las dos hojas correderas con silicona? +

No. La junta entre hojas necesita un burlete de cepillo o felpa que permita el deslizamiento. Si aplicas silicona en esa zona, la ventana dejará de deslizar. La solución correcta es sustituir el burlete de cepillo por uno nuevo del mismo ancho.

¿Cuánto dura el sellado perimetral de una ventana? +

Una silicona neutra de calidad aplicada correctamente dura entre 10 y 15 años en condiciones normales. En fachadas con exposición solar alta (sur u oeste en Aragón) puede degradarse antes, en 8-10 años. La señal de que necesita renovación es que la silicona aparece agrietada, endurecida o se separa del perfil.

¿Por qué entra agua por el carril aunque la ventana esté cerrada? +

Puede ser por tres causas: la junta entre el perfil inferior y el suelo está sin sellar o rota, los orificios de desagüe del carril están tapados y el agua no puede salir, o el labio del perfil tiene poca altura y el agua impulsada por el viento lo supera. La primera se soluciona con silicona. La segunda, limpiando los orificios. La tercera puede requerir un perfil más alto o un cambio de ventana si la exposición es muy intensa.

¿Sellar la ventana mejora el aislamiento acústico? +

Sí, de forma moderada. Un buen sellado perimetral y un burlete de cepillo nuevo eliminan las microfugas por las que entra el ruido de frecuencias altas (voces, tráfico ligero). Para ruido de tráfico intenso o avenidas muy concurridas, el sellado no es suficiente: ahí la solución es un vidrio con composición acústica o una ventana nueva con mejor estanqueidad.

¿Cuándo merece la pena sellar y cuándo cambiar la ventana? +

Sellar tiene sentido cuando la ventana tiene menos de 15-20 años, está en buen estado general y el problema es puntual (junta seca, burlete aplastado). Cambiar es mejor opción cuando los problemas son recurrentes, la ventana tiene más de 20 años, el aluminio no tiene RPT o el vidrio ya no aísla. En Glosojor hacemos esa valoración en el presupuesto sin compromiso.

¿Has sellado la ventana y el problema sigue? En Glosojor fabricamos e instalamos correderas de PVC a medida en Zaragoza y Aragón. Te decimos qué conviene más en tu caso.

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